viernes, 4 de diciembre de 2009

a pesar de los cambios

Cómo hemos cambiado, crecido, madurado.
No reímos como antes, ni de los mismos temas.
Hasta nuestras voces son distintas.
El bien y el mal.
Hemos conocido mucho, mucho más.
Nos miramos a los ojos, con complicidad.
Hablamos e intentamos romper la barrera del tiempo,
de las canas y las arrugas, de los malos gestos,
de las ganas que tenemos de que dejemos de cambiar.
Pero la vida es así.
No deberíamos preocuparnos tanto:
al final seguimos siendo los mismos.
Al final cuando te abrace, seguiré llorando,
porque nunca nadie en el mundo me entenderá mejor que tú.
Al final cuando te abrace, seguiré suspirando,
porque me estaré encontrando con otra parte de mi.
Al final cuando te abrace, seguiré orando,
porque aunque el camino nos separe,
siempre me permita volver a encontrarte, y muy feliz.
Los cambios se siguen acumulando,
y nuestras facciones ya no concuerdan,
no se reconocen...
pero nuestras esencias, siempre unidas, siempre gemelas
no tienen memoria
no reconocen el tiempo que ha pasado
ni el cansado camino que ya fue
no saben de cambios, no saben de rencores,
no saben de incomodidad ni de egoísmo
y cuando se encuentran, lloran, ríen, beben, sienten...
siempre iguales, siempre amigas.
¡Te quiero!

A ti.

jueves, 19 de noviembre de 2009

clarOscuro

Gracias música, siempre eres mi cómplice.

La música estaba muy fuerte. Ni siquiera podíamos escucharnos. Decidimos dejar de hablar y sólo sonreír. Me tomaste de la cintura. Yo rodeé tu cuello con mis brazos dispuestos a volver a amar. Nos miramos fijamente. Tus ojos comenzaron a recorrer mi rostro hasta llegar a mis labios. No puse resistencia. Me besaste, te besé, ¡nos besamos! No sé exactamente cómo pasó ni en qué momento de la noche, pero eso qué importa ya. Por mis venas circulaba la música, cada bendito beat que envolvía nuestros sentidos. También circulaba el alcohol, la noche, la vida misma. En cambio, por mi cabeza no pasaba nada: me concentraba sólo en ti, en tus ojos y en tus labios. Me concentraba en tu piel, en tu aroma, en tus brazos, en la cercanía en que nos encontrábamos. Si en ese momento hubieran apagado la música y hubieran encendido la luz, nada hubiera cambiado: la música dejó de escucharse cuando nuestros corazones empezaron a latir al mismo ritmo, muy fuerte y tan cercanos uno de otro como la arena del mar: pareciera que son uno mismo; y la oscuridad no había existido desde que nuestros ojos se cruzaron en el mismo camino. Un instante saciándonos el uno del otro, sin que nada más importara, nada más que la intensidad del momento.



*



Te anhelo cada día más. ¿Pasión, amor, deseo, ganas...? Simplemente tú. Te amo intensamente, pues no vale la pena hacerlo de otro modo. Cada segundo a tu lado, respirándote, me embriaga de locura y me hace ver la vida diferente. Ya sólo veo tus labios, tus manos, tu cuello, tus dientes. Ya sólo puedo seguir el camino de la luz de tus ojos. Sólo puedo vivir si me das más de ti, si llegamos al éxtasis juntos, si apagas el mundo y enciendes mi fuego. Puedo caminar en una sola dirección: la que sea que me lleve a ti. Le he puesto nombre a la felicidad y al deseo, le he puesto nombre al amor y a la eternidad. Llévame a descubrir ese nombre en cada recobeco de tu cuerpo, invítame a explorarlo y a fundirme en tu ser.



*



Miro la luna, le canto lo que no puedo cantarte a ti. Una noche más que llega para verme derrotada, para verme cansada y cada vez con menos esperanza. ¿Es tan difícil el amor? ¿Eres tan inalcanzable? He practicado todas las tácticas para hacerte venir a mi. No funciona nada. Si supieras lo mucho que te he soñado... Si supieras que me cautivaste desde la primera vez que nuestras miradas se cruzaron... Sé que si tu supieras lo mucho que te quiero, me amarrarías a tu cintura y no me dejarías ir. Necesito irme lejos, a una playa donde no vea tus ojos reflejados en el mar, a un bosque donde el aroma de la perfecta lluvia entre los árboles no me recuerde a ti, a otro planeta donde las estrellas brillen tanto que apaguen la luz de este sentir...


*


Bésame. No me lo preguntes. No me avises. No mandes señales. Sólo llega, y llévame hacia ti. Arrebátame la vida en un beso eterno. Haz que mi mundo se detenga. Detén el tuyo. Tómame. Dibujemos nubes rojas alrededor de nosotros. Muérdeme los labios. Haz que me sienta viva. Apriétame en tus brazos. Haz que me sienta tuya. Viajemos a una galaxia donde no existan los sueños, donde todo sea realidad. Un lugar donde me inhales y te exhale. Un lugar donde la música sea nuestro silencio: ese que invade cuando nos besamos, cuando no hablamos, cuando suspiramos, cuando nos poseemos. Bésame.

viernes, 23 de octubre de 2009

la mala poesía regresa junto con la frustración...

Pues ¿qué les puedo decir?
Así es la vida

-

Si me lo hubieras dicho y no hubieras esperado a que yo me diera cuenta...
Si yo hubiera estado un poco más interesada y hubiera sido más directa
Pero tu estabas en tus asuntos y supongo que yo estaba en los míos
Además de que muy tonta creí en las mentiras de un triste y mal amigo

¿Para qué darle vueltas al asunto?, esto ha terminado
Al menos me alegra que encontraras otros brazos
Pues sí... y es que si no me alegro ¿qué hago?
Ni modo que odiarte después de todo lo que te he pensado...

Adiós mi alma, hola amigo
Confinados estamos ya a este destino

domingo, 20 de septiembre de 2009

Impresiones

Nunca más me dejaré impresionar por alguien de deslumbrante belleza física, ni por alguien que sabe muchas cosas pero sólo habla para presumir. Nunca más me dejaré impresionar por alguien eufórico, que irradia seguridad en sí mismo pero que tristemente lo mezcla con egolatría y arrogancia. Jamás me impresionará de nuevo alguien que viste ropas caras, accesorios brillantes, o que maneja un resplandeciente automóvil del año. Nunca más.
Sin embargo, me dejaré impresionar por alguien de deslumbrante belleza interna, emocional e intelectual. Más aun si esa persona defiende un valor tan olvidado: la humildad. Me impresionará aquel que goce de autoestima, de esa pura y sin egolatría. Me impresionará alguien inteligente, culto y entregado, y que emplee todas esas cualidades para ayudar a sus semejantes, así como para mejorar un poco este bello mundo. Me dejaré impresionar por alguien que trate a los animales, a las plantas y a los árboles como a sus iguales, y no como si él fuera su dueño.
Nunca más me dejaré impresionar por alguien muy elocuente con las palabras, que puede hablar durante horas y maravillar a cualquiera que lo escuche. Empero, me dejaré impresionar por aquella persona que simplemente sepa escuchar.
En resumidad cuentas, no me impresionarán más tan superfluas cualidades que alguna vez cautivaron mi atención, pero me impresionarán por siempre las virtudes esenciales reflejo de un rayito de luz que tan pocos han sabido mantener encendido en su interior.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Pregunta

¿De qué te sirve irte en este preciso momento, tan rápido y tan llena de dignidad si sabes que mañana regresarás a esperarlo?

Cómo hay gente que no se valora...

domingo, 23 de agosto de 2009

frío

La noche llegó de nuevo, naturalmente.
Con ella, el frío.
Con él, la soledad.
La única luz en mi camino durante estos últimos meses, ha sido la del alumbrado público.
Mi único cobijo, los fantasmas del silencio.
No tengo patrimonio, apegos ni posesiones.
Estoy en una banca, en un muy trise parque.
Conforme va oscureciendo, la gente se va a sus refugios
-Y digo refugios porque no sé si sean casas, hogares o simplemente un lugar donde dormir.
Algunos comen, otros duermen, algunos osados se ponen a platicar.
Yo no como, pues no tengo qué.
No duermo, pues no hay qué soñar.
No platico, porque aunque quiero, nadie me quiere escuchar.
No hay refugio, y respiro la intempestad.
Y así paso un día...
Dos...
Seis...
Y ya perdí la cuenta.
Sólo estoy
Solo estoy
En un absurdo y en un vacío que no me puedo explicar
Es una atmósfera que me aturde
Que me aisla de lo demás
Que me altera pero me dopa
Dejándome en inutilidad
Para vivir, para moverme,
Para dejar de respirar.
Encerrado, atormentado
aún viviendo en libertad
Lo único que deseo
es, en esta noche, poder volar.

martes, 18 de agosto de 2009

Mi madurez

Mi madurez:
Antes amaba las letras;
Hoy, me apasionan las palabras.